Alicia Casas Marcos

Auxilio lunar

Deja un comentario

Caminas divagando sin rumbo alguno. El sendero parece seguro pero inesperadamente una piedra, oculta bajo un hermoso trébol, propicia tu caída

Realmente es tu mente, unida a tu corazón, la que ansía recuperar la posición inicial para continuar con aquel extraño viaje

Perseveras y tratas de incorporarte aunque, por desgracia, compruebas que cualquier intento resulta fallidoaliiiiiiiiiiii

El tiempo transcurre con rapidez, como cuando una liebre corre rauda al percibir la persecución de su depredador…

Cae la noche y, con ella, tus esperanzas

Tan solo posees el ‘auxilio de la luna’

Inconscientemente rememoras tu pasado

De pronto, una sonrisa brota de tus labios al revivir aquel momento, dulce como la miel y tierno como tus besos…

 Reaccionas cogiendo impulso con desmesurada firmeza y es ahí, en ese preciso instante, cuando comprendes que el motor que dirige tus pasos no se ubica en tu cuerpo, sino que se halla en tu alma, en tu mente

La ‘luna’ ampara la savia que recorre tu espíritu, aquella que impulsa el latir de tu corazón…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s